2ª plantaSALA 6 - La Exposición Universal de París de 1937: El Pabellón Español
La iluminación eléctrica y la utilización de arquitectura moderna fueron algunos de los mayores atractivos de la exposición de 1937 de París, a la que acudieron casi 33 millones de personas. El viejo palacio del Trocadero fue demolido para construir en su emplazamiento el palacio de Chaillot, que contaba con un enorme mural llamado L’Histoire de l’électricité (Historia de la electricidad), de Raoul Dufy. También se iluminó, gracias a la electricidad, Guernica de Pablo Picasso, que se exhibía en el Pabellón Español. El Pabellón Español fue diseñado por los arquitectos Josep Lluís Sert y Luis Lacasa, un edificio que mezclaba elementos de la arquitectura racionalista con otros más propios de la tradición mediterránea y que se integraba a la perfección en aras del fin propagandístico del gobierno. El edificio constaba de tres alturas. Frente a la fachada principal, cubierta por grandes fotomontajes con textos e imágenes alusivas a la guerra, se hallaban las esculturas de Alberto Sánchez, El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella, la Montserrat de Julio González y la Cabeza de Mujer, de Pablo Picasso. Ya dentro del edificio, la planta baja se dividía en dos zonas: un atrio, donde se situaban de derecha a izquierda el Guernica y la Fuente de mercurio de Alexander Calder, y un patio entoldado que servía de salón de actos y en el que se había integrado perfectamente un árbol. La segunda planta estaba dedicada por entero a las artes plásticas y a las artes populares, que aparecían separadas longitudinalmente por medio de paneles móviles. Desde aquí se bajaba a la primera planta a través de una escalera en cuyo rellano podía observarse la pintura de Joan Miró El payés catalán en revolución. Además, se había colocado un mapa de España en cristal en el que unas luces iban marcando el discurrir de la guerra. Para el contenido del Pabellón Español, el Gobierno de la República contó con la colaboración de los artistas españoles más importantes de su época, como Joan Miró, Julio González, Alberto Sánchez o Pablo Picasso. El pintor malagueño hizo varias esculturas, como por ejemplo la Dama oferente, pero sobre todo, realizó un inmenso cuadro que se convertiría en icono del pintor. Guernica, constituía un trágico alegato contra la guerra y condenaba el bombardeo de la ciudad del mismo nombre por la aviación alemana durante la Guerra Civil española. OBRAS EXPUESTAS
Fotografías
Las fotografías del Pabellón de España en la exposición internacional de París, la mayoría de ellas realizadas por Kollar y Roness-Ruan, muestran la distribución arquitectónica, la instalación de las obras, los soportes museográficos realizados por Alberto Sánchez para exponer los fondos etnológicos y los fotomontajes de Josep Renau. Los fotomontajes fueron uno de los elementos que mayor personalidad otorgaron al Pabellón Español. Su uso no se limitaba al interior del edificio sino que también se recurrió a ellos en el exterior. Dedicados, fundamentalmente, a informar de los logros llevados a cabo por el gobierno republicano sobre la economía, agricultura, industria, educación y cultura españolas, constituyeron el medio más rentable para la propaganda debido a su facilidad de lectura y a su bajo coste. Todo este trabajo sería dirigido por uno de los artistas más comprometidos, el Director General de Bellas Artes, Josep Renau, cuya mano es muy visible en obras memorables como los fotomontajes dedicados a la protección del tesoro artístico y a las misiones pedagógicas. La realización de esta ingente empresa en tan corto espacio de tiempo fue de una efectividad comunicativa sin precedentes y uno de los logros fundamentales en el éxito del Pabellón.
Revistas y publicaciones
Selección de publicaciones y documentos editados por el Ministerio de Propaganda (Los dibujantes en la guerra de España, Propaganda cultural, Galicia mártir), declaraciones de los principales miembros del surrealismo a favor del Frente Popular, publicaciones de la Editora Nacional que muestran el cruel bombardeo de Guernica desde la perspectiva franquista, libros sobre la guerra ilustrados por Helios Gómez y Antonio Rodríguez Luna (todos ellos presentes en la sección de publicaciones del Pabellón de España en la exposición internacional de París), y ejemplares de Nueva Cultura, donde por primera vez, antes que en Cahiers d´Art, se muestra el proceso creativo de Guernica y las estampas de Sueño y mentira de Franco, crítica mordaz y explícita al régimen franquista y a los poderes fácticos que apoyaron el levantamiento. Este material se completa con los catálogos de exposición de Guernica, en Inglaterra y Estados Unidos, para dar a conocer el acontecimiento y recaudar fondos para los refugiados republicanos. Las revistas fueron durante la Guerra Civil un instrumento de gran efectividad propagandística. En ellas colaboraron artistas, escritores, militares, intelectuales y políticos, tanto españoles como extranjeros. El uso de estas revistas, no sólo como medio de propaganda sino también como lugar de experimentación, es un aspecto muy frecuente que utilizaron artistas como Josep Renau, Bardesano, Antonio Rodríguez Luna, Ramón Puyol, etc.
La mayoría de las revistas de la época, desde las más simples a las más complejas, mantienen la forma de modernos magazines, provistos de tipografías actuales, fotografías y fotomontajes, con información referente al arte, cine, teatro y literatura, lo que las convierte en referentes fundamentales para investigar el papel de las artes en un contexto tan complicado. Junto a las revistas, destaca el papel desempeñado por las publicaciones editadas por el Ministerio de Propaganda. Muchas de estas publicaciones, ilustradas por artistas comprometidos, reflejan dramáticos episodios de la contienda y fueron herramientas fundamentales para motivar a los combatientes a mantener el espíritu de lucha. A la sección de publicaciones del Pabellón se le dio una gran importancia por la eficacia de este tipo de propaganda. Entre estas publicaciones destacan Sueño y mentira de Franco de Picasso, El sitio de Madrid de Francisco Mateos, Dieciséis dibujos de guerra de Antonio Rodríguez Luna, Álbum de 10 litografías de Ramón Puyol, Galicia mártir de Castelao y Los dibujos de la guerra de Souto. También se vendieron en el Pabellón ediciones especiales de Los desastres de la Guerra y La tauromaquia de Goya, los álbumes Recuerdos de España y Madrid, ejemplares de poemas de Rafael Alberti y Llanto por Ignacio Sánchez Mejías de García Lorca.
CineLa programación cinematográfica del Pabellón de España en la Exposición Internacional de París tenía por objetivo legitimar al gobierno republicano ante la opinión pública internacional, mostrando los logros sociales y culturales del citado gobierno, y denunciando la revuelta fascista apoyada por regímenes europeos y no defendida por la Sociedad de Naciones. Espagne 1936, producida por la Subsecretaría de Propaganda, dirigida por Jean Paul Dreyfus y con argumento [en colaboración con el poeta Pierre Unik, que ya había trabajado en el texto de Las Hurdes (Tierra sin pan), guión y producción de Luis Buñuel, verdadero responsable de la cinta, explica los logros republicanos, el levantamiento del general Franco y los crueles bombardeos de Madrid. Son escenas trágicas e impactantes rodadas por distintos operadores de cámara, entre los que destaca Roman Karmen, especialmente los últimos minutos de la cinta, donde se muestran las verdaderas victimas de la contienda, los niños indefensos e inocentes, en unos planos de gran dramatismo y espléndidamente montados, que reflejan la mano del cineasta aragonés. La película fue estrenada con gran éxito en España el 5 de junio de 1937 y, posteriormente, en Francia por el colectivo de apoyo al Frente Popular, Ciné-Liberté, cuyo presidente era Jean Renoir.
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